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El imán eléctrico

 

Del Libro Almanaque Escuela Para Todos 2006


 

 

Con una batería pequeña de foco, un alambre eléctrico y una brújula, se puede hacer el experimento de Oersted. La brújula se pone sobre la mesa. Luego se le pasa el alambre por encima en la dirección que apunta la aguja de la brújula. Cuando se hace pasar la corriente, la aguja de inmediato se desvía por la fuerza de atracción que se forma alrededor del alambre.


 

Antiguamente nadie se podía explicar qué era la electricidad. Por eso se pensó que en la Naturaleza vivían unos espíritus que estaban en todas partes, y que no tenían peso ni figura. Pero si uno de esos espíritus se enojaba, producía los rayos o las tormentas. También se creyó que dentro de las piedras de imán que se encuentran en la tierra, estaba encerrado un espíritu.

Muchos años después se llegó a comprobar que los rayos son electricidad. Además, se demostró que por un alambre de metal podía pasar una corriente eléctrica, y se pensó que los imanes podrían estar formados por electricidad.

Para el año 1820 ya hacía tiempo que se había inventado la pila eléctrica y Christian Oersted, quien era profesor de una universidad en Dinamarca, la usaba en sus clases de ciencia. Él no creía que la electricidad tuviera algo que ver con los imanes. Un día hizo con sus estudiantes un experimento. Conectó un alambre de metal a una pila eléctrica. Además, colocó una brújula cerca del alambre. Cada vez que Oersted hacía pasar corriente por el alambre, éste se calentaba, cosa que él ya conocía. Pero se sorprendió al ver que la aguja de la brújula se movía como si fuera atraída por un imán. Asombrado, finalizó el experimento y guardó silencio sobre aquel extraño descubrimiento.

Durante varios meses trató de encontrar una explicación al movimiento que se daba en la aguja de la brújula. Sin embargo, no pudo. La corriente no se ve. El misterio era demasiado complejo. Era como tratar de entender a un espíritu. Por fin, decidió publicar su hallazgo sin darle explicación alguna.

Ese descubrimiento fue uno de los pasos más importantes para comprender la electricidad pues se llegó a comprobar que alrededor de un alambre que conduce una corriente eléctrica se forma una atracción como la de los imanes. Y todo imán que pasa junto a un alambre de metal, forma una corriente eléctrica.

Los grandes generadores que se colocan en las represas de los ríos, producen electricidad gracias a que el agua hace girar unos imanes alrededor de un arrollado de hilos de metal.

Un motor eléctrico funciona porque la electricidad produce un fuerte imán que lo hace girar. Los parlantes de los radios, los timbres eléctricos y muchas cosas más, funcionan también por imanes producidos por la electricidad. Pero a pesar de que hoy se sabe que la electricidad es una fuerza maravillosa que siempre ha estado presente en la Naturaleza, para muchas personas sigue siendo como un espíritu misterioso.

Enrollando un alambrito forrado alrededor de un clavo, se puede hacer un imán. Mientras se mantenga el paso de corriente a través del alambre, la fuerza se traslada al hierro del clavo, convirtiéndolo en imán.


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