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La Fiesta de San Lázaro

  

Del Libro Almanaque Escuela Para Todos 2006


 

 

En la ciudad de Masaya, en Nicaragua, se celebra el día de San Lázaro desde hace cientos de años. La celebración es una semana antes del Domingo de Ramos. Muchos fieles llegan a la Iglesia de Santa María Magdalena, en el barrio Monimbó, para pedirle o agradecerle favores a San Lázaro. Muchas de esas personas vienen de muy lejos. Algunos, cumpliendo una promesa, entran de rodillas al templo.

Un día, hace como cuarenta años, al encargado de la fiesta se le enfermó un perro al que quería mucho. Entonces, el hombre le rogó a San Lázaro que lo curara. Le prometió vestir al perro con ropas y llevarlo a la fiesta del Santo. El perro recobró la salud, y ese año la gente que fue a la fiesta se admiró al ver aquel perro vestido con ropas de hombre. Pero la historia no terminó allí. Mucha gente comenzó a hacer lo mismo en los años siguientes. Hoy en día los dueños llevan sus perros disfrazados de muchas maneras. La “procesión de los canes” es una tradición que se destaca en la Fiesta de San Lázaro. Es una forma que el pueblo ha elegido para expresar su amor por esas criaturas de Dios.

En la Fiesta de San Lázaro se unen en la fe del pueblo los dos Lázaros del Nuevo Testamento. Uno de ellos es el Santo, el amigo por el que Jesús llora cuando se entera de su muerte. Y al que Jesús resucita después de cuatro días de muerto. El otro es Lázaro el pobre, que aparece en el libro de San Lucas. Es un mendigo enfermo y hambriento, cubierto de llagas, que duerme en la puerta de la casa de un hombre rico. Sólo los perros se apiadan del pobre mendigo, lamiéndole las heridas. Cuando Lázaro y el hombre rico mueren, Lázaro es llevado al Cielo, y el hombre rico al Infierno. La imagen de San Lázaro de la Iglesia de Santa María Magdalena presenta a un mendigo leproso con un perro a sus pies.

A la Fiesta de San Lázaro los perros van con anteojos, sombreros, saco y corbata, bikinis, chalecos, pantalones cortos y otros vestidos. Se hace un concurso para premiar los mejores disfraces. Luego los perros con sus dueños desfilan hasta la Iglesia de Santa María Magdalena. Allí se acercan a la imagen de San Lázaro, donde sus dueños depositan candelas de esperma y cebo. Todos asisten a la misa, y después de la bendición se reparte chicha de maíz. Algunos se la toman, y otros se frotan con ella el cuerpo, rogando por buena salud. Después la gente disfruta de la fiesta. Hay música, canciones, bailes y comidas.

La Fiesta de San Lázaro es una de las celebraciones religiosas más coloridas de toda Centroamérica.


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